martes, octubre 05, 2010

Dosis de realismo puro.




En la sala de juntas de la oficina están dos relojes en función, uno que marca la hora actual de aquí y otro que marca la hora actual en Banagalore, India...Cuando miré el segundo reloj, la piel se me erizó. Me di cuenta que el futuro existe y es inevitable tanto no pensar en él; como ignorarlo...lo reconozco cada segundo de forma tan simple. 

Tan claro...

Quiero y debo hacer mis sanjadas no puedo estar descubierta (nunca más). El futuro corre paralelamente y en sincronía con mi presente...ahora veo la hora en mi reloj de pulso.