martes, marzo 18, 2008

Los e-mails de Jacobo.

Jacobo es un chemo que conocí hace varios meses, me topó un día que caminaba por las jardineras de Ciudad Universitaria, con rumbo a ver una exposición en turno que estaba en el MUCA. Se me acercó para venderme unos separadores para libros que él hacía o hace... el verbo a flor de labios: 2 x 10 pesos, o 5 x 20 pesos chicaaaa... tengo a Dalí, tengo a Picasso, tengo a todos... (con ese tono de voz de un chemo-cool). Me los mostró así sin que yo siquiera le haya dado una respuesta, vi que estos separadores estaban hechos con una minireproducción impresa de las obras de esos pintores que el mencionó. Al mismo tiempo preguntó mi nombre, le dije Ana, y el me dijo Jacobo. Luego mientras seguía extentiendo las manos mostrando su bonche de separadores, parloteaba muchas más palabras y cuentos a la vez, y yo escuchaba, miraba los separadores tratando de decidirme por algunos. Unos 4 me llevo, le dije. Te voy a dar 15 pesos y el quinto me lo vas a regalar. Dijo Jacobo: chaaaleee...pero está bien porque danzas...( y más y más frases al modo cantinflesco seguía diciéndome).

Entonces mientras escogía cuales, empecé a balancearme a bailotear parada, como cuando lo hacía en la secu, con esos parados nada firmes que significan la olgura que se tiene cuando uno no tiene nada que temer frente a alguien, y frente a Jacobo menos.

Le compré la danza, de matisse; (dos de los personajes del cuadro) la familia samtilbanquis, de picasso; otro donde la calva de picasso abarca el ancho del separador; dos separadores más que tenían un burro, pero Jacobo decía que era un canguro...en fin, le pagué y luego me pidió mi celular, le dije que no. Luego dijo: bueno el email, y le dije: bueno ese sí. El justificó que me mandaría más cosas de las que hace (porque hace muchas, el dijo que era un artista o poeta o vividor) y que si conocía banda que le gustara leer y tener separadores en las hojas de sus libros que le avisara.

Esos separadores los regalé por ahí y tan sólo me quedé con éste que es de Picasso, de su etapa rosa. Ahora apenas hace dos semanas caí en cuenta que recibía constantemente un correo de un tal Jacobo, desde hace meses, pero como el contenido era realmente irreverente lo ignoraba. Hasta que pregunté si me confundía constantemente ya que yo no lo recordaba. Entonces me explicó...

Los e-mails de Jacobo
son un caso excepcional, debido a que demuestra expresamente, estar bajo el estado de cosas...quien sabe qué tantas y cuáles. Expresa ideas, frases que parecieran no tener sentido lógico, bizarrería pura... al mismo tiempo para mí tienen resonancia.

estoy experimentando, a ver que deja el buen Jacobo...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

muy muy bueno...

alejandro

Falso Contreras dijo...

Pinche gente rara. Pinche aire fresco echándote un mechón de pelo en el rostro.