lunes, octubre 01, 2007

crónica.






ir a una boda únicamente me hace recordar lo infeliz que soy, porque no tengo una pareja, porque no soy gente "normal", y porque no sigo las "normas" de comportamiento que todo mundo sigue. Eso de casarse y después no hacer nada de sus vidas, solo juntarse con alguien, punto.
Al final una se autoayuda y se autoalienta, pues mejor que fui sola...de haber ido con pareja hubiera sido peor, por que no hubiera sabido ni como comportarme con él. Pensé entonces que una debe sentirse mucho más incómoda yendo con alguien que yendo sola, por lo menos solo puedes quedarte en la mesa mientras todos se han parado a bailar y la atención del mesero es autenticamente dirigida, durante toda la noche, a una nada más...así que jodido el asunto de ir sola, pues ni tanto. Así se me pasó el tiempo rápido, pensando en sandeces, como diría JuanCarlos.

Las acciones siguientes fueron aplicándose al verbo wiskear, junto con mi padre y hanika que llegó más tarde...a mi padre tampoco le entusiasma mucho el bailar, a mi madre un montón pero a ella nunca le falta con quien bailar. Siempre tiene que una amiga por aquí, otra por allá y la que no era mientras llegaba presentándose, pues se vuelve íntima cuando se paran juntas para ir al baño...mi madre es algo serio, yo sí le tengo miedo.
Así se me pasó el tiempo rápido, pensando en sandeces, como diría JuanCarlos.

Luego las charlas con mi papá que se fueron haciendo más profundas al grado de ahogadas, por no decir despechadas...casi me quedo malcopeando, pero me dije: chale, mi padre ni tiene la culpa de las cosas que a mi me pasan por andar que aquí que allá ...Entonces, le cambié el rumbo y seguimos hablando del salmón y la cuestión ésta: que cómo chingados siendo un pescado nada a contracorriente y lo mejor de todo, vence la fuerza de la corriente...oh sí, qué cosas decía yo.

Cuando termino platicando así con mi papá me dan ganas de preguntarle, si el era hippie o parte de algo subversivo en su época de juventud, pero no sé que me sucede que nunca llego a hacerlo en forma..todo se queda como en ideas mentales, sin declararlas por miedo a saber verdades que ahora no cambiarían absolutamente nada de lo que soy, siendo que he sido muy conciente que soy lo que soy por lo que yo más bien he querido vivir y no tanto por lo que mi padre haya sido o es.


El enamoramiento instantáneo y fugaz que tuve mientras seguía conversando con mi padre, me hizo declararme sin dudas, que hombres como él ya no existen. Así de severa pienso. Hombres con sarcástico sentido común, hombres con visión, buen humor, con descendencia y con elegancia sustancial en su persona, ya no ya no hay... y qué lástima. Y eso, sólo por eso yo sigo encabronada, porque cada vez lo compruebo más y siento que no me equivoco..eso me emputa.

yo quiero el divorcio, no quiero casarme. Como decía alguien famous: don't believe in miracles, relayed on them. Esto mismo es lo que pasa en estos tiempos. Se divorcian antes de casarse, y se casan para divorciarse...hay un error,
yo creo en el amor, en un hombre sensible. No creo en las formas que dicen cómo hacer el amor y hacerse ver como un hombre sensible.

también amo a mi padre.

2 comentarios:

cadaver dijo...

quiza no la unica pero si la mejor manera de sobrevivir a una boda es en compania de una botella de whiskey y un porrito... en mi experiencia asi se disfruta de la cena y se olvida uno de la presion social que un casorio ejerce sobre uno.

Esme Saldívar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.